miércoles, 19 de diciembre de 2012

Un programa que te cagas


Eso es porque lo hago yo, sino igual no lo decía xD. De todas maneras, es cierto que encuentro en la expesión inocente del alma la mayor de las bellezas... ¡y no necesariamente sexual! Uno tiene sus propios medios por naturaleza y, por supuesto que hay que entrenarlos, pero la cuestión es partir de ahí y respetar la forma propia de hacer las cosas. Entonces sí que puede salir un programa que te cagas.

La educación académica ha pervertido esa realidad, pero, ¿qué podemos hacer? Ay, ya lo veremos...