jueves, 3 de enero de 2013

Todo el mundo menos yo





Este tipo de cosas hacen que uno se pregunte por qué no me he ido ya del país. ¿Será que lo adoro demasiado? No sé... nunca he pensado en mí mismo como alguien remotamente patriótico. Me gusta mi casa (es decir, la de Sada... detesto la de Coruña), me gusta Sada... pero por otro lado detesto a los españoles y su vieja aristocracia. Tú te vas afuera de España y gente como yo no sólo tiene un trabajo, sino que publican libros y son reconocidos en la medida en que les corresponde (más o menos... pero seguro que más que aquí). Aquí mandan los soplapollas, lameculos y demás escoria trepil. Todo el mundo roba y nadie hace nada. Islandia hizo algo, ¿quieres decirme que los españoles son gilipollas crónicos y no pueden hacer lo mismo? Ya, ya... somos muchos y nosequé. Mira, chaval, cuando uno quiere hacer algo, LO HACE.

Yo quiero respetarme a mí mismo. Mientras tanto, a comer galletas.