domingo, 22 de septiembre de 2013

Tema de las responsabilidades literarias, volumen 1

La sensación de estar prostituyéndome a cada paso que doy es una cosa tan horrible como la de no ver más opción frente a mí que sucumbir al vicio supremo a falta de... pues depende del instante o momento, pero, para el caso, es todo muy confuso.

La individualidad poderosa que yo ansío mostrar al mundo a través de mi obra, ¡es imperativo que se muestre! Actualmente apenas hay signos de rebeldía como los había antiguamente... o al menos así me lo parece. Porque la rebeldía no se puede encasquetar en una sarta de clichés y demás basura autocomplaciente que solamente sirve para justificar la estupidez y la vagancia de los autores. La verdad está en la intuición, en el conocimiento inmediato. El ser humano nace con ello en su naturaleza, una huella impresa en su ser que un sistema socioeconómico hondamente imbécil se empeña en borrar... sin embargo, ésa es precisamente la función de todo sistema, la supresión del individuo. Mientras que el resultado de esa acción supresora tiene cono resultado la lucha del individuo por mantener su individualidad. Es la versión humana de la ley de la jungla.

¿Cuál es el problema? Los valores que sitúan al individuo por encima (o cuando menos en un orden totalmente distinto) de la sociedad están actualmente en decadencia. De hecho, por lo general siempre lo han estado, pero en la actualidad existe un agravante a esta situación: la absoluta supresión de la voluntad de lucha. Todo el mundo está a la vez completamente satisfecho y lleno de innumerables preocupaciones. Así creas un estado de suma locura que impide la concentración y la introspección... uno tiene escaso conocimiento de sí mismo y mucho menos de que está perdiendo contra el sistema por abandono.

La responsabilidad del literato es precisamente avivar las llamas de la batalla en el corazón de sus seguidores. Me sale la vena feudalista, quiero decir sus lectores... porque a uno le puede inspirar una historia cosas totalmente divergentes de las ideas del que la cuenta; de hecho, cuya esencia puede distar de forma infinita. Es lo bueno de las historias. Sin embargo, esto sólo es posible a la escala necesaria cuando en el universo de la historia la individualidad existe no como oposición a la sociedad, sino al margen de ella.

Esto se da constantemente en mis historias. Por desgracia no en todas, pero la variedad también es algo inmensamente positivo. Es ya legendario que mis historias estén protagonizadas por demonios, vagabundos, dioses caídos y otros proscritos. Estos individuos, solos o con una pandilla, cuestionan lo establecido desde su raíz por el mero hecho de existir. Viven al margen del sistema como unos fuera de la ley o simplemente unos apátridas. Su naturaleza de individuos no concuerda con los hormigueros gigantes que son las sociedades humanas. Y además, mira tú qué cosas, son esos individuos quienes acaban salvando a todo el mundo de una o varias catástrofes, en su mayoría provocadas por la estupidez humana. 

Esto es tan real como la vida misma. Dime si no por qué gente en su día considerada unos rebeldes irreverentes sin futuro son ahora laureados en las universidades como los grandes maestros de la humanidad. Y a pesar de todo ello, los que los dan a conocer apenas se molestan en aprender de su legado.

A lo que íbamos, los individuos son necesarios para la supervivencia de las sociedades, razón por la cual jamás deberían desaparecer. Al contrario, deberían poder desarrollar su individualidad. SIn embargo, ahora la gente apenas da un peso por las historias de individuos geniales si uno no es un escritor famoso.

Tío, que me den trabajo de actor o algo. Las preocupaciones sobre mi futuro no me dejan concentrarme en lo que es verdaderamente importante...

martes, 10 de septiembre de 2013

Soy divino


Volvemos al programa habitual en su inhabitualidad. En esta ocasión el asunto es más bien filosófico. Ciertamente hecho de menos mis tiempos de líder de secta... la gente me admiraba de manera tan gratuita que dices tú "¿a santo de qué y cómo el universo ha podido pegar un vuelco tal que mis adoradores se hayan sumido en el olvido y ahora sólo la loca que vive en mi cabeza es capaz de no sólo soportar mi naturaleza egocéntrica y malijjjjna, sino además celebrarla?"

Joder, el mundo está loco... y yo lo estoy mucho más, pero de forma distinta.

La senda de la fantasía


La segunda temporada sigue dando sus absurdos frutos (parece mentira, pero así es). Esta vez tenemos un episodio sobre literatura fantástica. Por supuesto, además de rajar de cuantos escritores enchufados que en el mundo han sido, también aparecen mis ideas literarias.

Oh, y ésta es la primera vez que mi vídeo sale el primero (por no decir el único) al poner el enlace en el buscador de blogger. ¡Magnífico! =D

viernes, 12 de julio de 2013

Historias de la yakuza profunda

Estos días he estado leyendo cosas muy curiosas. Además de recordar las grandes ideas de mi época rolística (por llamarle de alguna manera) y una canción muy jefa de mi infancia, he leído cierto manga. No se trata de una gran historia y los personajes tampoco son especialmente interesantes, pero el apartado final en el que el autor cuenta sus anécdotas editoriales es ciertamente espectacular.

No estoy nada de acuerdo con la filosofía de ese autor y no sólo porque sea japonés. Exalta el comercialismo y enseguida se humilla públicamente negando así su carácter natural... incluso considera la cobardía una virtud. En mi opinión, un autor tiene que tener algo de orgullo; no parece diferente la relación de un escritor con su editor que la de un actor teatral con su director. Es necesaria una rebelión desde dentro... y, por supuesto, si no hay compatibilidad de caracteres, es mejor trabajar con otro xD.


Pero bueno, en realidad yo prefiero mantenerme productivo a dejar que pase el tiempo sin haber
hecho absolutamente nada. Dejarse arrastrar por la vagancia es uno de los peores vicios que la sociedad inculca a la gente desde muy pequeña en la actualidad. Lo triste es que pocos parecen tener pelotas para librarse... y el resto de gente débil acaba por fagocitarse a los luchadores que quedan. Aunque quizá esa sea otra historia.

El caso es que el autor de ese manga cuenta cómo la editorial intentaba hacerle escribir. Cada vez que no trabajaba, lo drogaban y lo mandaban a casas aisladas en Siberia o las islas Marshall, donde tenía preparado todo el material necesario. Perdía la noción del tiempo y sus días consistían únicamente en escribir... y su único contacto con el resto de la humanidad era el agente enviado por la editorial para ayudarle en todo. Y yo pienso, ¡joder, así cualquiera escribe! Podían hacérmelo a mí y en un par de meses tenía hecha la saga de Hakon, Los tirados del espacio o cualquier historia que quisieran convertir en libro. Igual para las más largas necesitaba un poco más de tiempo, pero para el caso es lo mismo.

En serio, ojalá alguien tuviera ese interés en mí y en mi obra, pero se conoce que mi destino al nacer era morir como un pailán. Pues habrá que seguir peleando, ¡qué vida más cansina!

Delirios veraniegos

Esto es una locura. ¿Cuánto tiempo llevo sin escribir nada en el blog? Siglos... Tampoco es que tenga interés en escribir gratuitamente y mucho menos con cientos de ojos acechantes tras de mí (independientemente de que miren o no... que seguramente les soplará lo que yo escriba o deje de escribir, pero para el caso...). Querría ser un poco más zebra en momentos así y, de hecho, en todos los momentos.

Estamos en verano, mi estación favorita de entre todas las estaciones gallegas. Definitivamente, el día irreal en que tenga dinero tengo que mudarme a un lugar en el que siempre haga calor... o ir rotando, como hacía Eugenio Barba cuando estaba escribiendo su último libro. De hecho, curiosamente, siempre iba a sitios en donde hacía más o menos calor. Decíamos que es verano, una época en la que hace calor y por lo tanto es positiva. También es positiva por las vacaciones, pero eso a mí me afecta más bien poco... hace años que no tengo vacaciones y ello es debido a que hace años que no tengo trabajo =D.

Este mes está pasando maravillosamente despacio... lo cual quiere decir que se acabará deprisa. Es en esta época en la única que puedo hacer determinadas cosas, como por ejemplo remar en el bote. El resto del año hace demasiado frío, por no mencionar que el bote sólo está en el mar durante el verano. Otra cosa que sólo puedo hacer en verano es estar moreno y de hecho no me gusta estar pálido. La piel morena es mucho más saludable y viril ><.

Finalmente, el verano es para mí la mejor época para pensar y escribir. Es una estación en la que solía estar libre de presencias disturbantes, cosa que en la actualidad viene queriendo decir cada vez con más frecuencia estar absolutamente solo. Es cierto, antes podía confiar en mucha gente... ahora prácticamente en nadie. Al menos, no lo suficiente como para ponerme a dibujar o escribir delante de ellos. Eso me recuerda uno de los deseos más reales de mi adolescencia: hacerme hermitaño.


E polo d'agora, ben lhe chega... (He aquí una hoguera de San Juan xD).

miércoles, 5 de junio de 2013

¿Dónde está Bill?


Enajenación social, con eso lo he dicho todo y no he dicho ná. Originalmente el capítulo 1 y el 2 iban a ser uno solo, pero había demasiados temas y el vídeo se hacía demasiado largo, así que he sacado dos capítulos por el precio de uno (no es un logro tan grande como el de la primera temporada, que de uno saqué 47, pero hay que tener en cuenta que este vídeo duraba la mitad, quizá algo menos).

En el capítulo 2 hablamos de un tema de suprema importancia: la locura. ¿Ha existido alguna vez? ¿Es el resultado casual de una sociedad esquizofrénica? ¿O quizá es una necesidad fabricada de manera consciente? ¿Por qué puñetas hablo también sobre teatro? El teatro ha superado la locura a principios del siglo pasado, soy un individuo intuitivo y no analítico, qué le vamos a hacer.

Y sigo con intenciones de poner una botella de vodka, aunque a la amarula le veo más futuro.

¡Continuamos con la Segunda Temporada!


Crudeza exasperante, la próxima vez me cagaré en las máquinas y sus nefastos creadores como he debido hacer hace ya muuuuucho.

Para el caso, arrancamos la segunda temporada del programa con un tema de esos que tanto le gusta a la gente: DINERO. La calidad sonora sigue siendo horrible para seguir con la tradición, pero bueno... por suerte para todos tenemos subtítulos (mal sincronizados, porque YouTube es un misterio cada día más siniestro y ahora le da por sincronizarlos él... y queda esto). Seguro que también es cosa del dinero xD.

Y yo tenía muchas cosas para escribir aquí, pero se me han olvidado como es habitual. Sin nada más que añadir (al menos que yo recuerde... tampoco me estoy esmerando mucho en recordarlo, pero con el vídeo bien vale), empieza la segunda temporada... a ver si os gusta y comentáis mucho ^^.